Soy egresada de la Licenciatura en Ingeniería en Industrias Alimentarias del Instituto Tecnológico del Altiplano de Tlaxcala (ITAT), en San Diego Xocoyucan. En esa institución inicié mi inmersión en la investigación. Durante el último semestre de la ingeniería nos dieron la oportunidad de elegir dos áreas de especialidad: calidad o investigación.

Sin embargo, la vida da muchas vueltas, porque no elegí la investigación, jeje. Cursé la especialidad en Calidad de los Alimentos. Y esta parte de mi vida me da mucha risa porque ahora hago investigación, pero, al mismo tiempo, después de casi 10 años, también soy responsable de Calidad en el Centro Tlaxcala Biología de la Conducta (CTBC) de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx).

Asimismo, llevo más de cinco años siendo auditora. La verdad, la auditoría es un área de la que me gusta mucho, aunque había olvidado ese gusto. Por esta razón, siempre recomiendo a mis alumnos que hagan las cosas que les gustan, de este modo, cuando trabajen no lo sentirán como una carga, sino como una actividad que les agrada.

Mi estancia en el CTBC comprende cinco etapas: la primera, relacionada con Calidad; la segunda, fue cuando conocí a la Dra. Areli Flores Morales, docente e investigadora del ITAT. Ella me invita a realizar mi servicio social dedicándome a un tema que me agradó mucho y me sigue gustando: “Evaluación de los compuestos volátiles del pulque de Agave Salmiana otto ex Salm”. Tiempo después, quizá porque notó mi interés, me propuso realizar mis residencias profesionales en el Laboratorio de Recursos Naturales del Instituto de Química de la UNAM, con un tema muy similar. De este espacio sale mi gusto por trabajar una línea de investigación de recursos naturales.

La tercera etapa la puedo llamar “mi primer encuentro con el CTBC”. Ocurrió cuando terminé la licenciatura e ingresé a la maestría del Posgrado en Ciencias Biológicas. En ese momento conocí a la Dra. Margarita Martínez Gómez, quien en ese momento era la coordinadora, y tuve la oportunidad de charlar con ella sobre mi interés en continuar con el área de productos naturales y fermentación alcohólica. Así que, la Dra. Martínez, muy atinadamente, me sugiere trabajar con el Dr. Daniel Méndez Iturbide, en el Laboratorio de Nutrición de la UATx. El Dr. Méndez investigaba un tema muy atractivo para mí: “Evaluación de la actividad antioxidante del tejocote (Crataegus mexicana)”. Esta misma línea de investigación la desarrolló ahora en productos fermentados del estado de Tlaxcala. Estas dos etapas son muy importantes en mi presente, ya que trato de hacer mis primeros pininos en el área de biomedicina y productos naturales en el CTBC.

Cuarta etapa. ¿Plantas y conducta sexual? Durante mi Doctorado en Ciencias Biológicas tuve otras dos excelentes mentoras: las Dras. Estela Cuevas Romero y Rosa Angélica Lucio Lucio. Una experta en metabolismo y reproducción y la otra, en conducta sexual masculina. Para mí fue la combinación ideal entre productos naturales y un nuevo tema: la conducta sexual copulatoria. Entonces surge para mí otro acercamiento a la investigación en el CTBC: “Evaluación de la conducta sexual copulatoria por medio de sistemas electrónicos.”

Finalmente, la quinta etapa corresponde a mi cargo como responsable de la Oficina de Comunicación de la Ciencia del CTBC. Esta área me ha dado gratas experiencias y muchos aprendizajes. La Dra. Martínez ha sido mi ejemplo y guía, pues ambas disfrutamos comunicar la ciencia a un público no especializado.

Detalles del autor

  • Nombre(s):
    Cecilia González Jiménez